Mirando al pasado descubrimos el gran legado que nuestros antepasados más lejanos nos han ido dejando a lo largo de la Historia.
Nuestro territorio se encuentra salpicado de numerosos restos arqueológicos de culturas tan remotas como la megalítica, (III milenio a.n.e.). Posteriores son los recintos fortificados, los castros que nos dejaron los Astures, pobladores de nuestras tierras en el periodo prerromano, de los que los cronistas romanos hablan como gran pueblo guerrero que plantó cara a las grandes legiones del Imperio y que se dedicaban principalmente a la ganadería. Estas fortificaciones, muy numerosas en la zona pertenecen a la etapa romana, al igual que las innumerables explotaciones auríferas que rasgan nuestras montañas, destacando, la Fana La Freita en el puerto del Palo.